Ahora lo llaman FOMO, hace unos años no tenía nombre, pero ya existía. El miedo a perderse algo es cada vez más común, pero no os engañéis, no es cosa solo de los millennials, aunque por sus características comunes estos caigan (caigamos) en sus fauces con facilidad. Desde que soy pequeña siempre he querido estarSigue leyendo «All Slow»
